La Experiencia IXEL MODA 2017

¿Qué supone ondear la bandera de un congreso de moda en 2017? La pretensión lógica y principal, es la de favorecer un punto de encuentro, para reflexionar acerca de los fenómenos actuales de la industria global de la moda. Es así como regresa IXEL MODA después de un cambio a nivel estratégico en 2015 que tomó forma el pasado 5 y 6 de Mayo, teniendo como anfitrión la ciudad de Cartagena de Indias.

Al examinar sus protagonistas (entre promotores, patrocinadores, los media partners, el concilio académico y los responsables del salón artesanal) se configuró una gran estructura que sólo por los nombres allí representados tenía todo el potencial de configurar un resultado memorable.  Pero ¿cuál fue su desenlace?.

Con la presunción respecto a un compromiso inequívoco en la construcción de una cultura de moda en Colombia, IXEL MODA nos hace saber que en este ámbito creativo no sólo hay que “mover el tacón”, sino que hay que tener la neurona bien conectada, pues hay que conocer acerca de los patrones, las tendencias, las finanzas, y las estrategias que permitirán construir una “formula“ – más o menos exacta – para alcanzar y consolidar una carrera de éxito en esta industria global, competitiva y a la vez apasionante; donde el cambio es uno de los elementos inherentes de la misma, y que exige desarrollar cada vez más destrezas y habilidades para gestionarlo de forma acertada.

Los diálogos que se dieron en torno a IXEL MODA contaron con una cuota de invitados internacionales (Cristina Morozzi – Liliana Sanguino – Eff Vicca – Víctor Megido – Mónica Gómez) quienes alzaron la voz con rigor, pertinencia, y sobre todo con una dosis notable de empatía por entender qué es lo que está sucediendo en Colombia, y su tejido creativo, como un gran activo que está de moda en el discurso global.

La cuota nacional conto con la presencia de Faride Ramos, que se encuentra próxima a asumir una gira con American Express producto del reconocimiento que obtuvo en el Bogotá Fashion Week (BFW) como diseñadora emergente; el diseñador Juan Pablo Socarrás, un gran maestro contando historias y representándolas a través de la indumentaria. Jorge Duque y Darío Cardenas, quien presento un show explotando el recurso de los colores de Masglo.

Fotos Cortesia Ixel Moda

Con todo estos nombres, creo que se perdió una valiosa oportunidad de tomar una radiografía del talento nacional acortando distancia entre todos los asistentes, locales,  internacionales  y el público en general;  para debatir cómo están aprovechando (o deberían aprovechar) ese eco de la moda Colombiana a nivel global y poder generar un intercambio de conocimiento más rico, capaz de poner sobre la mesa ese detrás de cámaras de los personajes que crean empresas y sus estrategias para lograr rentabilidad, y los desafíos que siguen siendo latentes en un país donde se puede vivir por y para la creatividad; aunque en muchos casos es un escenario más de supervivencia.

Ahí es donde la moda rompe el sofisma de distracción que usualmente se consume, el momento de la pasarela y los aplausos al final de la misma, pero como bien señalo una de las invitadas locales Danielle Lauforie (Olga Piedrahita) « Hay que diversificar el tipo de sueños que se validan en la industria de la moda, hay vida más allá de la pasarela « pues al lanzar una inquietud al público respecto a quién quería ser diseñador de moda, las manos que confirmaron ese anhelo fueron las de casi todo el auditorio, sin embargo, es necesario también dar importancia y reconocimiento al sueño de ser el mejor patronista, costurero, estratega digital, comunicador de moda, periodista, gestor de marca etc y así muchos activos claves que realmente permitirán consolidar una cultura de moda en Colombia fuerte y en mayúscula.

De modo que parafraseando a Cristina Morozzi directora académica del Instituto Marangoni en Milán – hay que ser valientes y en marcos tan estandarizados no hay que perder la curiosidad – y ahí es donde queda en manifiesto el inmenso poder que hay en el tejido creativo/moda de un país, pues ese ecosistema podrá compartir otro tipo de relatos, imaginando aproximaciones distintas, dotando de poder a aquellos que reconocen la valía en la construcción de su identidad gracias a la indumentaria, gracias a esto la industria ha de verse robustecida por todos aquellos que creemos en ella, día tras día, de lo contrario la vocación de movilizar conciencias  a través de unos trapos seguirá siendo incompleta.

En consecuencia, ¿hubo un desenlace positivo en la cita de 2017 de IXEL MODA ? Creo que queda una impronta positiva, pero quizás para aquellos que ya habían atendido el eco de este congreso en ediciones pasadas – esta fue la octava – sienten que a pesar de tomarse el tiempo de 2 años para coordinar este evento, hubo bajas notables en su vocación y pretensión principal. Por lo tanto en ese momento clave de autocrítica, sosiego y superado el halago fácil y mutuo, valdría la pena revisar los siguientes apartados:

 

  • ¿Por qué no apostar por un formato tipo TedXModa? Con este tipo de formato se pueden compartir más historias, acortar distancias e impactar también a la audiencia de forma emocional. ¿Que mejor que verse emocionado e inspirado por otros pares?

 

  • Uno de los grandes desafíos en el ámbito creativo es el apartado de negocios. Se ha de favorecer el entendimiento de la industria con un pensamiento más transversal, donde la musa para la inspiración es clave, pero a su vez entender la dinámica desde los números y cifras permitirán dar más pasos firmes como industria (crear verdaderos empresarios de moda).

 

  • Por qué no para alimentar el deseo por IXEL MODA fomentando un formato tipo mundial de moda, para que los distintos centros de formación de moda, vayan generando distintas eliminatorias entre regiones (propuestas de diseño – proyectos de emprendimiento – desarrollo textil – tecnológico entre otros) y una vez concurra la próxima cita poner a prueba esos talentos (los equipos clasificados) con incentivos y premios dentro del congreso.

 

  • Poner toda la puesta en escena cada dos años, tiene su lógica y motivaciones, aun así dejar en silencio el intercambio de conocimiento por ese periodo en concreto, para algunos es como volver a empezar con cada edición. Por qué no formular temas de análisis de estudio entre los centros académicos, y mantener vivo el debate con encuentros más pequeños y especializados para crear documentos (libros blancos tipo unión europea ) de los temas sobre los que se reflexiona durante el año; y llegado Ixel presentar las conclusiones y avances. Temáticas como la ausencia de una ley de tallas y patrones en Colombia, la tecnología y sus oportunidades en el desarrollo textil, en mejora de procesos, fibras tecnológicas, wearables etc.

 

  • La mejor forma de movilizar y gestionar las expectativas de todos aquellos que convergen en un mismo anhelo y sueño, es siendo apasionados desde la docencia para que se diversifiquen dichos sueños. Eso exige rigor, mirarse de forma distinta, procurar anular ciertas prácticas nocivas que impiden la construcción y co-creación con diversas miradas y personas, las cuales podrán ser capaces de construir y favorecer el trabajo en equipo a largo plazo.

 

Pasarela: Beatriz Camacho

En conclusión debemos dejar en claro que lo importante es dejar de lado esa mala costumbre de destruir el sueño/esfuerzo del otro pues ese es al camino fácil, y de lo fácil es difícil construir y favorecer relaciones a largo plazo para vernos y sentirnos de otra manera entre pares. Por ende gracias a todos aquellos que validan este punto de encuentro académico y que por supuesto incluyo moda (De la C de Camacho Beatriz, a la Z de Hernán Zajar) como puntos inaugurales y de cierre, aunque no fueron los únicos; pero la mirada en esta ocasión es para hacer un barrido en cuanto a la huella que dejo y puede dejar aún más el IXEL MODA en la dialéctica creativa en Colombia. Nos vemos en 2019.

Texto: Camilo Villegas Guerrero

Twitter: @CamiloGVillegas

Instagram: cguerrerovillegas

Comments

comments

No Comments Yet

Comments are closed